A JESÚS DE NAZARET, DE LA MANO DE BENEDICTO, PAPA




¿Qué sentido tiene a esta altura del partido ofrecer un taller introductorio a la lectura de Jesús de Nazaret, de Benedicto XVI?

Creo que algo pudiese decirnos las palabras de Mario Vargas Llosa, en un artículo sobre la Jornada Mundial de la Juventud:

"Pero esa fragilidad es engañosa pues se trata probablemente del Papa más culto e inteligente que haya tenido la Iglesia en mucho tiempo, uno de los raros pontífices cuyas encíclicas o libros un agnóstico como yo puede leer sin bostezar (su breve autobiografía es hechicera y sus dos volúmenes sobre Jesús más que sugerentes)" (Mario Vargas Llosa, en artículo referente a la Jornada Mundial de la Juventud en Madrid del 2011 El País”. 28 de VIII. 2011).

Lo cierto es que, para bien o para mal, la figura de Jesús de Nazaret ha sido referencial, tanto que la amenaza de secuestro es real: el capitalismo cultiva un Jesús intimista y con una bienaventuranza en el más allá, mientras que socialismos y comunistas pretenden dotarle de carnet honorario. Para la masonería es un maestro, para la nueva Era algo como un gurú, el movimiento hippie lo enrola en sus filas y la extrema izquierda haría de él un nazareno armado. En occidente las leyendas urbanas lo ponen a caminar por el Tibet, buscando iluminación, o entre las pirámides, captando energías cósmicas, seres de otros universos o cualquier saber esotérico de la tierras de los faraones.

Pero, si Jesús no puede pasar desapercibido dentro de la vorágine de creencias, filosofías, ideologías y estilos de vida seculares, menos lo es de aquellos que se sienten identificados con el Evangelio, desde la pertenencia a las llamadas Iglesias históricas, escisión del proyecto único que desvelaba a Malanchton, el amigo de Martín Lutero.

Sea quienes son cristianos por pertenecer a familias practicantes o por tradicionalismo, o los que han vivido lo que llaman un encuentro, experiencia de Dios o simple conversión, tarde o temprano hay que referirse a lo consignado en el Evangelio. Jesús o es el del Evangelio o corre el riesgo de reducirse a una pía fantasía, una huida hacia el interior o un fetiche que justifica cualquier posición en la vida, de la más rígida a la más laxa.

El acercamiento crítico a los Evangelios pasó por varias etapas: del optimismo ingenuo (la razón desmitifica el evangelio quitándole toda superstición bajo el pretexto de sobrenatural) a el escepticismo acobijado por presunciones existencialistas y fideístas a una recuperación bien interesante en los últimos 70 años. O sea, esa máxima que aparece en la 1 Pe 3,15, “dar razón de su esperanza”, se veía sostenida únicamente por el testimonio multisecular de la Iglesia desde los llamados padres de la Iglesia (primeros obispos y escritores cristianos). Una teología amenazada por un nihilismo bíblico dejaba de ser “ciencia del conocimiento divino” y más bien resultaba algo como lobos disfrazados de corderos dentro de la Iglesia. La fe tenía fama de irracional y arracional.

Pero este último trayecto ha sido ciertamente cruzando terrenos accidentados: el estudio meticuloso del texto (el método histórico crítico), la lengua de Jesús, el contexto sociológico y cultural de su tiempo, amén del histórico y económico, la confrontación con textos rabínicos y la diferenciación de los apócrifos ofrecieron avances considerables. La figura de Jesús es rescatada de entre las tinieblas del mito sin, por ello, esclarecer lo enigmático (misterioso, en cristiano) de su realidad personal.

Evidentemente que esto hace que se deba tomar muy en serio, para quien es cristiano, el dogma de la Encarnación: Dios se hizo hombre en un momento histórico concreto y una cultura determinada. Ya León XIII y Pío XII reaccionaron contra espiritualizaciones que, bajo la capa pietista, no equivalían a fidelidad. No en vano el nombre que tiene el Simposio Internacional de Roma en el venidero Octubre es  “Los Evangelios: historia y cristología”, inspirado en la obra del papa Ratzinger.

Ahora bien, si un pietismo es peligroso por desencarnado, no cualquier postura encarnacionista implica fidelidad al Evangelio: reducir el Evangelio al mundo de las ideas sigue siendo punto de debate.

Y este es el mérito de esta obra, que no pretende ser magisterial (no escribe como Papa sino como teólogo y discípulo). Retoma lo mejor del camino recorrido por los estudios de la Biblia y sitúa sus aportes en el contexto de la historia-fe a través del llamado método canónico. No busca imponerse sino proponer a nivel de especialista.

Claro que el escrito tiene como peso específico el que lo escriba uno de los mejores teólogos del siglo XX, perito del concilio Vaticano II, prefecto de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe y, evidentemente, Papa.

Racionalmente el Papa toma postura sobre temas de la vanguardia teológica, alineándose, corrigiendo o neutralizando hipótesis teológicas. Si bien no todo snobismo teológico, por exhibicionista o alarmista que sea, por impactante para la opinión pública es acertado de antemano, tampoco lo es refugiarse en tradicionalismos con pretexto de fidelidad. El Papa hace gravitar el discurso teológico hacia la toma en serio de la historicidad de los Evangelios, aunque estos testifiquen la fe de las primeras comunidades.

Y este aporte es precioso, pues implica una forma nueva de fundamentar la riquísima experiencia de la espiritualidad cristiana, una manera de valorar el encuentro con los sacramentos, el asumir la conciencia de ser Iglesia y, por supuesto, su misma visión.
Este sencillo taller pretende ser una ayuda para comprender una obra de profundidad teológica expresada con sencillez de lenguaje. No en vano desde que era Arzobispo de Munich su lema fue “cooperatores veritatis” (cooperadores de la Verdad), renunciando a separar teología de la labor pastoral de confirmar la fe de sus hermanos.

El taller se impartirá los días 3 y 10 de Agosto, de 2 a 6 pm., en la capilla Sagrada Familia, carrera 27 entre calles 16 y 17. El uso de videobim servirá de apoyo para las exposiciones. Tiene un costo de Bs. 80 ambos días (cada uno con temáticas diferentes). Es importante llevar Biblia y en que escribir. Para más información pueden comunicarse al 0416-6563441 y al correo alfonsomaldonado63@gmail.com.

Les esperamos.

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